El Sonido En Los Animales

La comunicación es un sistema que tiene por objetivo la transmisión de información de un individuo a otro.

El Sonido En Los Animales

Autor: Sue Barreda Ortiz.

Revisor: Rodrigo A. Debia Riquelme.

Adaptación Imágenes: Mai F. Bernabeu Ferrari.

07 de Julio de 2021.

La comunicación es un sistema que tiene por objetivo la transmisión de información de un individuo a otro. El método a través del cual la información se transmite consiste en un proceso de dos vías: La señal es codificada por un individuo llamado emisor y esa misma señal es recibida por otro individuo llamado receptor. Tras recibir la señal la el receptor decodifica el mensaje y responde o no a esa señal de una determinada manera. (Figura 1).

Es importante tener en cuenta que durante los procesos de codificación y decodificación, el portador y el receptor de la información y el código sufren muchas transformaciones. Lo anterior se debe a que antes de emitir el mensaje, la información pasa a través de una serie de pasos internos del animal emisor, este proceso es llamado señalización, luego de este proceso el mensaje contenido en la señal se propaga en un medio para que finalmente la señal transmitida sea decodificada y procesada desde los órganos sensoriales al sistema central del receptor. Finalmente, si la señal es entendida por el receptor este repite el proceso y elabora y emite una nueva señal denominada respuesta.


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Es evidente que los animales se comunican de diversas formas. Esta variedad de formar se debe a que los mecanismos fisiológicos con los que los animales emiten sus mensajes y con aquellos que les permite procesarlos, son el resultado de cientos a miles de años de evolución. Por otra parte la necesidad que los animales tienen de superar las limitaciones impuestas por características físicas del medio ambiente (aire, agua, sustratos sólidos) y el hábitat (por ejemplo, bosque frente a llanuras abiertas) han derivado en una gran diversidad de formas y estrategias de comunicación en el reino animal. Las características intrínsecas de las especies también han influido en la diversidad de los sistemas de comunicación animal.

Algunos de los procesos que determinan la forma y estrategias de comunicación son: El ritmo circadiano (diurno, nocturno), la movilidad, la posición en la cadena trófica, y el tamaño corporal. Desde el punto de vista del tipo de señales de comunicacional estas pueden responder a señales de tipo: visual, químicas, eléctricas, acústicas u otras; pudiendo utilizar uno o mas de estos tipos de acuerdo a sus necesidades y forma de vida.

De entre estos tipos de señal, las señales acústicas son las que difunden la información a una mayor distancia y con menor nivel de degradación ante el efecto de barreras físicasBradbury y Vehrencamp (2011). Esta ventaja pudo ser la fuerza impulsora en el surgimiento de la comunicación acústica para una amplia gama de taxones que incluye invertebrados como insectos y crustáceos y vertebrados que viven en medios acuáticos y terrestres en todo tipo de ambientes y condiciones ambientales, luz intensa, oscuridad total, desiertos y mares, etc.


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Los sonidos producidos por los animales se pueden agrupar en dos grandes tipos que denominaremos: Vocalizaciones y llamadas (Figura 2). Las vocalizaciones se caracterizan por ser una secuencia de sonidos compuestos por notas, sílabas o frases no aleatorios en un patrón altamente estructurado, estable y reproducible. Estas vocalizaciones generalmente se adquieren mediante el aprendizaje vocal al imitar los sonidos de sus parientes, creándose de esta forma los dialectos. Las cvocalizaciones son señales acústicas complejas que se centran en la reproducción y la territorialidad; están altamente especializadas para esos fines. En los intercambios de estas vocalizaciones entre rivales, hay reglas preestablecidas para variar la potencia de señalización de acuerdo con el grado de coincidencia de dichas vocalizaciones y su superposición temporal. Es por ello que se considera que las vocalizaciones son más “formales” que las llamadas. Las llamadas, a diferencia de la vocalización, están genéticamente predeterminadas por lo que los animales son capaces de producirlos sin un aprendizaje intensivo. La estructura de las llamadas es simple (a menudo monosilábica), de pocas notas, con una duración corta y se ven aparentemente estereotipadas en comparacion con las vocalizaciones Marler (2004). El comportamiento al emitir llamadas es mucho más errático y oportunista, con patrones muy variables y que cambian de un momento a otro dependiendo de las circunstancias. Estos sonidos se utilizan para mantener la coherencia de los grupos sociales, para encontrar comida, para solicitar el acercamiento de los padres, para reconocerse entre padres e hijos y para interacciones hostiles.


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Respecto de las estructuras anatómicas involucradas en la emisión de sonidos. Los mamíferos terrestres y semiacuáticos producen sonidos con un órgano llamado laringe, el cual se ubica en la zona superior de la tráquea y posee un par de cuerdas vocales, 4 cartílagos y un conjunto de músculos (Figura 3). En este caso, los sonidos se producen cuando el músculo interaritenoideo se contrae, provocando que las cuerdas vocales cierren la apertura denominada glotis. Al exhalar el flujo de aire, produce oscilaciones pasivas en las cuerdas vocales y junto con la tensión de las cuerdas provocadas por los músculos cricotiroideo y tiroaritenoideo, determinan la frecuencia fundamental de los sonidos Ladich y Winkler (2017). Por otra parte en el caso de mamíferos marinos, se presentan 2 distintos escenarios. Las ballenas barbadas (Mysticeti) al igual que los mamíferos terrestres, usan la laringe para emitir sonidos. Dentro de esta laringe, hay un tejido grueso con forma similar a las cuerdas vocales y se encuentra junto al saco laríngeo que parece una gran bolsa inflable (Figura 4).


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Un ejemplo de lo anterior son: Las ballenas barbadas que para emitir sonidos bajo el agua contraen los músculos de la garganta y el pecho, lo que hace que el aire fluya entre los pulmones y el saco laríngeo. Esto impulsa el aire a través del tejido grueso, provocando vibraciones que se propagan a través de los pliegues de la garganta ventral hacia el agua en forma de ondas sonoras Reidenberg y Laitman (2007).  Otro ejemplo son Las ballenas dentadas (Odontoceti) que usan la laringe para producir algunos sonidos de frecuencia baja y para aquellos de alta frecuencia, utilizan un complejo sistema de sacos de aire y tejidos blandos que vibran a medida que el aire se mueve a través de los pasajes nariales (Figura 5). Luego el sonido se canaliza a través de las grasas del melón que puede cambiar su forma para modificar las ondas sonoras Berta et al. (2015).


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Las aves, en cambio, poseen un órgano especializado llamado siringe, ubicado en la unión de la tráquea y los bronquios. La siringe está compuesta por músculos, cartílagos, tejidos vibratorios y membranas (Figura 6). Para la producción del sonido, las aves almacenan el flujo de aire en los sacos de aire y brindan eficiencia en el proceso al actuar como un sistema que expele dicho flujo a cierta presión y dirección. Los cambios y modulaciones del sonido se realizan en el tracto vocal, la lengua y otras estructuras asociadas que dependiendo de la especie le darán forma a la composición espectral de los sonidos. Otros vertebrados como los anfibios (Anura), excepto los del género Xenopus Yager (1992), también presentan ligeros cambios para la vocalización: tienen estructuras adicionales como sacos vocales que sirven a manera de altavoz y tienen un sistema de reciclaje de aire para impulsar el flujo de aire entre los pulmones y los sacos vocales hacia la laringe Ladich y Winkler (2017). Cabe resaltar que los animales también usan otros mecanismos no especializados para producir sonidos.


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En resumen resulta evidente la importancia y la complejidad que pueden alcanzar los procesos de comunicación animal. Es por ello que resulta importante ahondar en la investigación de dichos procesos de manera de poder comprender y describirlos, para poder incorporar este conocimiento en los planes de manejo y conservación de la vida silvestre.

Figura 1: Diagrama del proceso de comunicación básico en animales Fuente: RQ Chile, 2021.

Figura 2: Ejemplo de los tipos de sonido. Fuente:  Adaptado de Marler, 2004.

Figura 3: Esquema de la laringe de un mamífero. Fuente:  Adaptado de Ladich y Winkler, 2017.

Figura 4: Esquema del sistema de fonación de los Mysticeti. A, cartílago aritenoides; C, cartílago cricoides; Co, cartílago corniculado; E, cartílago epiglótico; Es, esófago; L, laríngeo
saco; N, pasaje nasal / nasofaringe; S, paladar blando; T, cartílago tiroides; Tr, tráquea. Fuente:  Adaptado de Reidenberg y Laitman, 2007.

Figura 5: Esquema del sistema de fonación de los Odontoceti con ecolocación. Fuente:  Adaptado de Berta et al., 2015.

Figura 6: Esquema de la siringe. Fuente: Adaptado de Ladich y Winkler, 2017

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